
Por equipo Scitis | Noticias, actualidad y artículos |
Introducción
La vinculación con el medio (VcM) se ha consolidado como una función sustantiva en las Instituciones de Educación Superior (IES), junto a la docencia y la investigación. En el contexto latinoamericano y chileno, esta dimensión ha evolucionado desde la tradicional extensión universitaria hacia una estrategia integral que busca responder a las necesidades sociales, culturales, productivas y territoriales del entorno. (Ministerio de Educación, 2018)
Históricamente, la función que hoy conocemos como VcM se denominaba extensión universitaria, con raíces en el siglo XIX. Esta se entendía como una forma de difusión del conocimiento desde la universidad hacia la sociedad, en una lógica unidireccional.
A partir de los años 2000, y especialmente en Chile desde 2007, se comienza a utilizar el término “vinculación con el medio”, impulsado por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). Este cambio semántico refleja una transformación conceptual, pasando de una lógica de extensión a una de interacción bidireccional, donde el conocimiento se construye en conjunto con actores sociales, culturales y productivos. (Verdejo Cariaga, 2024)
Conceptualización y Evolución
La VcM se entiende como el conjunto de acciones mediante las cuales las universidades interactúan con su entorno, generando conocimiento pertinente y promoviendo el desarrollo territorial. En Chile, este enfoque ha sido influenciado por modelos europeos y estadounidenses, como el de las Land Grant Universities y el concepto de scholarship of engagement. (Irarrazabal, 2020)
La tercera misión universitaria, que incluye la VcM, se define como la “generación, uso, aplicación y explotación del conocimiento fuera del entorno académico”. En América Latina, esta misión ha sido adoptada de forma desigual, con una fuerte orientación socio-comunitaria que mantiene la función social de la universidad en el centro. (Aviña Godinez, Vázquez Soto, & Solís Campos, 2024)
La VcM es reconocida como una función polisémica y ambigua, con múltiples definiciones según el tipo de Institución, su misión, y el contexto territorial. Algunos enfoques la entienden como una herramienta de responsabilidad social universitaria, otros como un mecanismo de transferencia tecnológica, y otros como una forma de participación ciudadana. (Verdejo Cariaga, 2024)
Esta diversidad ha generado tensiones en su implementación, especialmente en los procesos de acreditación, donde se exige demostrar impacto, pertinencia y sistematicidad, sin que exista una definición única de qué constituye “el medio” ni cómo debe vincularse la universidad con él.
Impacto en la Comunidad y en la Institución
En Chile, la VcM se consolidó como función sustantiva con la promulgación de la Ley de Educación Superior (21.091) y la Ley de Universidades del Estado (21.094) en 2018. Estas leyes reconocen la VcM como parte integral del quehacer universitario, junto a la docencia e investigación, y exigen su incorporación en los planes estratégicos institucionales. (Verdejo Cariaga, 2024)
Un estudio de la Universidad Bernardo O’Higgins (2019–2023) reveló que los programas de VcM generan altos niveles de satisfacción entre estudiantes y socios comunitarios (94–96%), destacando beneficios como el aprendizaje práctico y el apoyo directo a comunidades. Sin embargo, se advierte que la satisfacción no siempre refleja impacto real, por lo que se recomienda complementar esta métrica con indicadores cualitativos y cuantitativos.
Además, la VcM contribuye a la mejora institucional al fortalecer la pertinencia de la docencia y la investigación, fomentar la bidireccionalidad del conocimiento y promover la corresponsabilidad social. Las universidades estatales chilenas han comenzado a institucionalizar esta función, reconociéndola como un eje estratégico para el desarrollo territorial.
Desafíos y Tensiones
A pesar de los avances, uno de los mayores desafíos es lograr que la VcM sea comprendida como una función sustantiva y no como una actividad complementaria o decorativa. Esto implica un cambio cultural profundo en las Instituciones, donde directivos, académicos y estudiantes adopten una visión orientada al servicio, la colaboración y la co-construcción de conocimiento. (VERTEBRAL Chile, 2023)
Desafíos en la implementación efectiva de la VcM:
- La VcM debe ser parte del currículum formal, no solo actividades extracurriculares. Esto requiere rediseñar programas académicos para que los estudiantes puedan aplicar sus conocimientos en contextos reales, lo que implica también capacitar a docentes en metodologías activas y colaborativas.
- Medir el impacto real de la VcM es complejo. Las métricas tradicionales (como satisfacción o número de actividades) no capturan la profundidad del vínculo ni su efecto en el desarrollo territorial. Se requieren indicadores cualitativos y cuantitativos robustos, además de metodologías participativas de evaluación.
- Aún existe una falta de reconocimiento formal de la VcM en la carrera académica. Las publicaciones, proyectos y actividades vinculadas al medio no siempre son valoradas en los procesos de promoción o evaluación docente.
Conclusión
La vinculación con el medio ha evolucionado desde una práctica de extensión universitaria hacia una función sustantiva que redefine el rol de las Instituciones de Educación Superior en la sociedad. En el contexto latinoamericano y chileno, esta transformación ha sido impulsada por marcos normativos, exigencias de acreditación y una creciente conciencia sobre la responsabilidad social universitaria.
Más allá de su conceptualización ambigua y polisémica, la VcM representa una oportunidad estratégica para que las universidades se territorialicen, es decir, se inserten activamente en las dinámicas sociales, culturales y productivas de su entorno. Este enfoque implica superar la lógica unidireccional de transferencia de conocimiento y avanzar hacia una interacción bidireccional, colaborativa y corresponsable.
Sin embargo, su implementación enfrenta desafíos significativos: desde la falta de integración curricular y el escaso reconocimiento académico, hasta la dificultad de evaluar su impacto real y sostener proyectos en el tiempo. La ambigüedad sobre qué se entiende por “medio” y “territorio” también limita su potencial transformador.
Para que la VcM cumpla su promesa, es necesario un cambio cultural institucional profundo, que reconozca esta función como parte integral del quehacer académico. Esto implica desarrollar pedagogías propias, fortalecer capacidades internas, establecer indicadores pertinentes y fomentar una cultura de colaboración con actores externos.
En definitiva, la vinculación con el medio no solo fortalece la pertinencia de la docencia y la investigación, sino que también posiciona a las universidades como agentes activos en la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y sostenible. Su consolidación requiere visión estratégica, compromiso ético y voluntad política para transformar estructuras, prácticas y paradigmas.
Referencias
Aviña Godinez, J., Vázquez Soto, M., & Solís Campos, A. (2024). Vinculación y corresponsabilidad universitaria en América Latina, una revisión bibliográfica. Rev. Iberoam. Investig. Desarro. Educ [online].
Irarrazabal, I. (2020). La vinculación universitaria con el medio y los mecanismos de reconocimiento académico. Calidad en la educación [online].
Ministerio de Educación. (2018). VINCULACIÓN CON EL MEDIO EN LAS UNIVERSIDADES ESTATALES CHILENAS: UNA MIRADA DESDE LOS ACTORES. Santiago.
Salazar-Martínez, R. A. (2024). La satisfacción como medida de contribución e impacto de los programas de vinculación con el medio. European Public & Social Innovation Review.
Verdejo Cariaga, D. (2024). Reflexiones sobre la vinculación con el medio y el concepto de territorio en el marco de la educación superior: el caso de Chile. Desde el Sur [online].
VERTEBRAL Chile. (18 de Diciembre de 2023). vertebralchile. Obtenido de https://vertebralchile.cl/2023/12/18/columna-la-vinculacion-con-el-medio-vcm-en-la-educacion-superior-en-chile-desafios-y-oportunidades/